La música más que arte es un estilo de vida. Este gran músico guatemalteco es la prueba de que el esfuerzo, dedicación y disciplina son la clave para el éxito. A pesar de los desafíos, este personaje se ha propuesto grandes metas y ha logrado cumplir muchas de ellas. A su corta edad, demuestra pasión y entusiasmo por lo que hace, no sólo la música, sino también la docencia. Este joven nació en San Raymundo, departamento de Guatemala. A continuación conoceremos la historia de vida de Fernando Real:
Mi pasión por la música comenzó cuando yo era un niño por influencia de mi familia. Mis tíos practicaban la música de manera no solo artística, sino también profesional. De hecho, considero que fue Domingo real, mi tío, fue mi mayor inspiración ya que su pasión y conocimiento por la música fueron mis primeras experiencias en cuanto a estudios musicales. Esto no solo se queda allí, otros factores que me motivaron a ser partícipe de la música fueron la interacción con mi papá y mi mamá. Mi papá aprendió a tocar instrumentos de manera empírica, esto me demostró que la disciplina y la habilidad combinadas, daban resultados. Por otro lado, mi mamá es una persona que le gusta mucho el canto, y pasaba mucho de su tiempo en casa cantando, que aunque no es de manera profesional, influyó en mi decisión de practicar la música.
En cuanto a mi educación musical, como mencioné anteriormente, comenzó con mi tío Domingo Real; sin embargo, desde pequeño comencé mis estudios en la escuela “Núcleo San Raymundo” para luego continuarlos en el Conservatorio Nacional de Música “Germán Alcántara” y finalmente, continuar mis estudios superiores en la Universidad del Valle de Guatemala. Mi especialidad en cuanto a ser músico es ser trombonista, guitarrista, compositor, arreglista, transcriptor, pero también soy educador en el ámbito musical y soy emprendedor.
Durante mi trayectoria musical, me he propuesto varias metas que me han llevado a poner en práctica mi talento musical en otros países. He participado en distintos festivales internacionales tales como Semana de Bronces que se llevó a cabo en Nicaragua en el 2006, el festival Isla Verde Bronces que se llevó a cabo en Argentina en el 2012 y en Trombonanza en los años 2013 y 2014 también en Argentina.
Desde que decidí comenzar mi carrera como músico, he recibido apoyo incondicional de mi familia, lo que me ha ayudado a desenvolverme en este ámbito y ha sido clave para los logros que he alcanzado; sin embargo, no siempre fue así, hubo obstáculos en el camino. Unos de los obstáculos por lo que tuve que pasar, fueron los prejuicios sociales que en su momento se convirtió en una batalla personal. Estos prejuicios sociales nacen del concepto que se tiene acerca de los artistas y del éxito financiero que ellos pueden llegar a tener. A pesar de todos estos obstáculos, logré vencer esta batalla con la sociedad y conmigo mismo. Lo que me ha ayudado a motivar a mis estudiantes a luchar por sus sueños a pesar de las adversidades.
Como docente, me gusta incentivar a mis estudiantes al hacer la comparación de los músicos con los deportistas. Al igual que los deportistas, es indispensable practicar a diario y tener disciplina para poder ver resultados. Incluso personas como yo, que lleva años en el ambiente musical, necesito mantener ese ritmo y esa disciplina para poder mantener mi desempeño. Incluso antes de presentar, tengo cierta rutina que sigo para estar listo al presentar y esto es lo que intento transmitir a mis estudiantes también. Sé que este camino es difícil por lo que me gusta motivar a mis estudiantes a través de la práctica y entrega ya que se puede tener talento pero es necesario trabajarlo.
Sin duda alguna, esta historia de vida nos motiva a creer y construir nuestros sueños.
.jpeg)

